viernes, 30 de abril de 2010

MAÑANA

Imágen de un atardecer en la laguna de Chascomús.

La esperanza cristiana, la que no defrauda, me rescató siempre del sendero del desencanto.
No es sencillo acostumbrarse a los abandonos, los físicos y los espirituales.
Cuando suceden cualquiera de ambos, el alma duele y el sol parece no existir.
En entonces cuando aparece Él, recordándome que me amó primero y que si todas las
cosas del mundo me dejan, Su amor estará siempre conmigo.
Entonces el poeta que me habita ( me encanta decir también el duende de la poesía que mi madre liberó al engendrarme), le dice a quien se ha ido que todo volverá a empezar a pesar de su ausencia.
Claro que el tiempo también ha transcurrido... y eso se ve en el poema.

Habrá una luz
atravezando el rincón de mis dolores
una mano
anulando el espacio del olvido,
y una nueva mirada
capturando mi mundo esperanzado.
Los tomaré uno por uno,
para poblar el desierto
que me dejó tu partida.
Luz, manos, ojos...
no necesito más.
¡Queda tan poco!

jueves, 26 de noviembre de 2009

ELLOS EN TU VENTANA


El ojo de tu cámara los vió
desafiar al vacío y la pared.
Están juntos para llenar tu vida,
para poblar tu casa con ternura,
inédita y renovada ternura.
Están con vos cada mañana
y ahora los compartís conmigo.
Se iluminó mi pared con ellos.
El vacío duele menos.
Yo también puedo mirar por tu ventana.

A Lis Anselmi.

jueves, 7 de mayo de 2009

LAS MADRES NO MUEREN

Acto Homenaje en el Monumento a la Madre, Chascomús.
La mía por lo menos no ha muerto, sólo retornó a la Casa de Padre.
Se me adelantó en el camino y me estará esperando cuando yo termine en la tierra la misión para la cual vine.
Así pienso y así siento en este momento, cuando estoy recibiendo inesperados mensajes de condolencias. Digo inesperados porque nunca me imaginé que tantas personas me acompañarían en este duelo humano.
¿ Qué me dejó mi madre? lo más valioso que tengo: mi infancia y la poesía.
Hace algunos años escribí un poema que me dió muchas satisfacciones espirituales. Y una gran paz. Hoy quiero incorporarlo a los poemas y reflexiones que considero más valiosas.
Este cuatro de mayo será en mi calendario la fecha del nuevo nacimiento de quien al engendrarme liberó un duende de la poesía.

MADRE

Hay un poco de Dios en tu mirada
cuando observas el curso de mi vida.
Muchas veces el rumbo de ese vuelo
se alejó de la senda que tejiste.
Sin embargo volví a vos, porque anhelaba
la segura calidez de tu energía.

Es eterna y es genuina tu presencia
prolongada en los hijos de mis hijos.
¿Podrán ellos saber de cuánta magia
vos sembraste en los días de mi infancia?
Es la misma inocencia de otro siglo
que conservara la madre de tu madre.

Soy la niña caminando de tu mano
los jardines del saber y la aventura.
Soy la niña pequeña en tu ternura.
Soy la simple mujer que te ama tanto.
Y quería decirlo antes que el llanto
me arrebate, entre recuerdos, la dulzura.

lunes, 26 de enero de 2009

ORACIÓN POR NUESTRA GENTE


Corrían los tiempos del corralito en la Argentina. El lapso aciago en que prácticamente todas las familias vieron afectados sus bienes, sus trabajos y hasta sus sueños.
El desempleo hacía estragos en las mesas y en los corazones.
Los precios se disparaban como fiel reflejo de una forma de hacer comercio que estaba lejos de la fraterna distribuicónde las riquezas.
Los ancianos reclamaban sin ser oídos mientras muchos de sus pares morían en geriátricos, en hospitales y por falta de atención médica.
Todo parecía un barco lanzado a la deriva en medio de un océano enfurecido y desvastador.
Mis ojos estaban siempre llenos de lágrimas, pero lo que más me preocupada era ese
dolor en el alma que no podía aliviarse con nada.
Un tarde ella, la poesía, se acercó a mí y me pidió que reflotara la esperanza.
Y le hice caso. Así nació esta "Oración por Nuestra Gente" que ahora comparto con mis ciberlectore:

Te pido Señor...
un tiempo de Navidad, sencillo y recoleto,
con estrellas en los ojos y música en el alma.
Pido días de trabajo y noches descansadas.
Clima de fiesta en las calles y armonía en los hogares.

Quiero abuelos y niños acunados
por el canto ancestral de los afectos.

Quiero al hombre y la mujer junto al pesebre
renovando los mandatos familiares.

Quiero ver a los muchachos abrazados
en alegres fogones de esperanza.

Quiero un pueblo luminoso, un pueblo unido
en la rica diversidad de las ideas.

Quiero a Jesús movilizando corazones.
Como en el dulce Sermón de la Montaña.

Sólo puedo ofrecerte, Señor, por todo esto,
Mi pequeñez dignificada por Tu Gracia.

Eva Lucero Ortega

lunes, 1 de diciembre de 2008

LA MAGIA DE LA POESÍA






Lancé un llamado a través del ciberespacio y ella me respondió.


Un ramillete maravilloso de almas se unieron para decir presente en una actualidad donde la ausencia se hace notar.


América Latina está viva en los versos que se animan a escribir los poetas anónimos.


Ella, la poesía, se encarga del resto.


Sabe que la aman y responde a ese amor.


En el Mes de las Letras su magia estuvo presente una vez más.


Me llevó hasta el hogar de Elsa Luján Belloto, en la pequeña ciudad de Castelli.


Preparó un sendero que llegará hasta Maipú, en la provincia de Buenos Aires.


Reunió en el patio de la Biblioteca San José Obrero de Chascomús a un grupo de personas deliciosas que rindieron un homenaje a Nilda Ritucci, la maestra catequista que coronó su vida con la escritura de los más espirituales poemas locales. Se fue a los 56 años a cosechar en el cielo lo que sembró en su paso por la tierra.


Para ella, la poesía, estos versos que dormían en un archivo esperando el momento de ver la luz de los ojos del lector más adecuado.




SIEMPRE FIEL


Tengo en las manos
caricias demoradas
y en los labios
sonrisas olvidadas.

En mi piel
vagan desiertos
y en mis ojos
callan de pena
los últimos antojos.

Mis pies desandan
caminos heredados
mientras mi mente
bucea en los abismos.

Muchos sonidos
y aromas conocidos
se mezclan
con el aire de mi alcoba

Entonces Ella,
que siempre está a mi lado,
se acomoda
en los trazos de mi pluma.

Llego hasta el Génesis
y, de la nada,
veo surgir
el sol de la esperanza.
( febrero 24 de 2001 )




MEDITACIÓN Y RECUERDOS



Hay días en que oigo una voz que me llama.
Y sin haberlo buscado me hallo pensando en vos.
Sos apenas un reflejo que grabado en mi alma
camina un horizonte creado para dos.

Tal vez debiera, amado, cerrar fuerte los ojos,
sellar eternamente los labios y llamarte,
con la sangre volviendo incansable a la fuente
donde un día nacieron los versos más hermosos.

Transformado en poesía: ¿ Será posible hallarte?,
¿Será posible hablarte?, ¿será posible, al fin,
darte una vida nueva, y ante el mundo mostrarte
sin que nada lastime tu forma de existir?

¿En qué mágico tiempo comenzó nuestro sino?
¿En qué instante partieron en perfecta mitad
tu existencia y la mía? ¿ Cuándo pasó? pregunto
y continúo escribiendo. ¡Si pudiera hacer más!




viernes, 14 de noviembre de 2008

NAVIDAD ES POESÍA



El tiempo previo a la Navidad nos permite reflexionar sobre lo que el último año ha hecho en nosotros. Las luces y las sombras, los recuerdos y los olvidos se suceden.

Al final el balance es siempre bueno, si hacemos como dice San Pablo: "examinadlo todo y retened lo bueno".

Ciertamente que los desencantos suceden siempre, pero las pequeñas grandes alegrías cotidianas no compensan.

Siempre me gusta recordar a Jesús como el poeta de Nazareth.
El sermón de la montaña es el más hermoso de sus poemas.
El Padre Nuestro, más que una oración, es para mí, un bellísimo poema.

También el Magnificat que María expresó tras el anuncio de ángel es poesía, purísima poesía.

Todos o casi todos conocemos a alguien que haya nacido el 25 de diciembre. Yo tengo una persona muy querida y muy especial.

Una tarde le escribí unas líneas y quiero que estén en estas reflexiones con que estoy dando a conocer el alma que Dios me dió.

CUANDO NACIÓ RAQUEL

Cuando nació Raquel , el mundo celebraba la llegada del Niño Jesús. Tal vez por eso en ella quedaron grabados los signos de los mejores sentimientos.

Hoy la veo ir y venir con sus nietas, en su casa de la calle Fernando de Arenaza, compartiendo, con Chicho, las cosas buenas y malas de la vida y me digo: ¡Qué generoso es Dios al poner en el mundo seres tan especiales para hacernos más hermosa la cotidiana existencia!

En realidad no hemos estado demasiado tiempo juntas, como suelen estarlo otras vecinas que comparten las novedades del barrio. Sin embargo las pocas y largas charlas que hemos tenido me han mostrado a una mujer a quien me hubiera gustado tener por hermana.

Raquel es solidaria, sensible, dedicada a su hogar, admiradora incondicional de su marido, observadora aguda de la realidad política y social y hábil con sus manos, que saben sacar de cada elemento la esencial belleza que Dios puso en todo lo creado. ¿Qué más?

Hoy, con la llegada del tercer milenio, en medio de un universo que camina la humana incertidumbre, ella aparece entre las “páginas sueltas” de estos recuerdos de mi residencia en Chascomús, el lugar de nacimiento de mis hijos y mis nietos y también los de Raquel. No podía ser de otra manera.

Eva Lucero de Ortega


lunes, 10 de noviembre de 2008

MILAGROS DE LA POESÏA

Uno de los muchos milagros que la poesía hizo en mi vida sucedió en esta edición 2008 del Mes de las Letras: poder reunir en una antología de poemas inéditos de América Latina.
Se llama Letras para el Encuentro, como el blog desde el cual se hizo la convocatoria.
Veinticuatro almas se encontraron para reflejar el sentir poético de Argentina, Paraguay y Perú.
Creo de Juan Luzian desde el cielo me sigue guiando en este quehacer de divulgar la obra de otros autores, o al menos acompañarlos hasta su primer libro.
Uno de esos autores me regaló un verso que escribió cuando le regalaron un libro nuevo.
Quedará en mi corazón como uno de esos tesoros del espíritu.


PALABRAS Y SENTIDO

Es bueno recibir un libro nuevo.
Brillando entre sus tapas
sonríe como niño asombrado,
se abre a la vida buscando puertos
donde dejar sus anclas.

Es bueno recibir un libro bueno.
Beber de él, hasta saciar la sed
de palabras con sentido,
alimentarse de poesía y de esperanza,
encontrar ecos de tu propia vida.

Confirma que la palabra no es vacío
sino sustento vivo del hombre y su destino,
que aunque descanse sobre papel muy fino
sólo precisa un tú que la haga suya,
en el aire la cante y la vuelque en el río.

En las alturas, su ritmo toma fuerzas,
suave regresa, entrega su armonía,
potente abre senderos en los montes,
florece hecha alegría en el camino.

Es bueno trabajar con la palabra buena,
aunque hoy esto parezca un desvarío.

María de las Mercedes
Bs AS. 4-11-08